logohome
Noticias

Inteligencia artificial para mejorar la relación de la energía eólica con los territorios y las personas

Inteligencia artificial para mejorar la relación de la energía eólica con los territorios y las personas

Inteligencia artificial para mejorar la relación de la energía eólica con los territorios y las personas

La inteligencia artificial lo está cambiando todo: nuestra manera de trabajar, de relacionarnos e, incluso, de abordar la transición energética. Era por tanto cuestión de tiempo que apareciera el primer laboratorio de IA aplicada a las renovables, y así acaba de suceder. A finales de mayo, la Asociación Empresarial Eólica anunció la puesta en marcha, junto al Instituto de Ingeniería del Conocimiento, del Laboratorio de Inteligencia Artificial Eólico.

El propósito de este laboratorio es convertir la inteligencia artificial en una ventaja competitiva para toda la cadena de valor del sector impulsando nuevas capacidades industriales, modelos de negocio y oportunidades de innovación. En Vientos de Futuro hemos tenido la oportunidad de conversar con Álvaro Romero, director del departamento de Energía del Instituto de Ingeniería del Conocimiento, que nos ha contado cómo está siendo el arranque de este prometedor proyecto.

“El primer objetivo del laboratorio consiste en elaborar un informe sectorial del estado de la inteligencia artificial en el sector eólico. La idea es mapear, por un lado, las diferentes partes de la cadena de valor. Esto también nos ayuda a detectar los retos principales y cuáles de ellos se pueden abordar a través de soluciones de IA”, relata Romero, que también destaca que este trabajo se está realizando de manera colaborativa, entre todos los actores que forman parte de la industria eólica.

El laboratorio celebra cada mes una sesión presencial y abierta a todos los miembros de la Asociación Empresarial Eólica que quieran aportar su visión y su experiencia. “No pretendemos dar una charla magistral sobre inteligencia artificial en estas sesiones, sino que nuestra intención es descubrir, entre todos los participantes, cuáles son las necesidades del sector en temas de IA, así como las posibles soluciones. También analizamos el estado de madurez de la tecnología y la situación regulatoria actual. Y de toda esta colaboración surgirá el informe final”.   

Inteligencia artificial y territorio

Otro aspecto que también se puede ver beneficiado es la relación con el territorio. “La inteligencia artificial puede ayudar de muchas maneras: por ejemplo, para mejorar los procesos de recogida de información y de escucha de las necesidades e inquietudes de los vecinos”, destaca Romero.

“La IA también puede ser útil para diseñar contratos territoriales —figura legal destinada a promover el desarrollo sostenible del medio rural— o para prestar apoyo legal a pequeñas comunidades locales que no dispongan de fácil acceso a un gabinete jurídico”, añade el experto.

Igualmente sería posible emplear la inteligencia artificial para la selección del punto concreto en el que debería instalarse el parque eólico, de modo que se tuvieran en cuenta cuestiones como la meteorología, las condiciones sociales o el resto de infraestructuras que hay desplegadas sobre el territorio, remarca el director.

La protección del medio ambiente es otro ámbito en el que la IA tiene mucho que aportar. Ya lo está haciendo en cuestiones relacionadas con el control de la avifauna, donde a menudo se emplean sistemas de sensores con visión artificial a fin de detectar el tipo de especies, así como el rumbo que tomarán durante sus vuelos para evitar posibles choques con los aerogeneradores.

Álvaro Romero, director del departamento de Energía del Instituto de Ingeniería del Conocimiento

Nuevos trabajos

Una pregunta fundamental es qué pasará con los trabajos en el sector, dada la capacidad de la IA para simplificar y automatizar procesos y tareas. “Este tipo de dudas siempre aparecen. La gente se pregunta si con la inteligencia artificial van a desaparecer sus puestos de trabajo. Yo creo que algunos trabajos desaparecerán, pero otros surgirán como nuevos empleos, porque esto es lo que siempre ha ocurrido si analizamos la historia”.

Por otro lado, la IA puede plantearse como una herramienta de apoyo más a la hora de realizar cualquier labor. Así sucede con los técnicos de operación y mantenimiento de parques eólicos, que ya tienen a su disposición diferentes asistentes de inteligencia artificial que les son de gran ayuda a la hora de gestionar un elemento tan complejo como puede ser un aerogenerador.

Una cuestión diferencial para Romero es el hecho de que la industria eólica española controla la cadena de valor completa del sector, incluyendo las patentes tecnológicas. Por tanto, todas las nuevas aplicaciones y oportunidades que genere la IA acabarán revirtiendo “en un retorno de país” beneficioso para las empresas y los territorios.

Comparte:

Compartir en facebook
Facebook
Compartir en twitter
Twitter
Compartir en pinterest
Pinterest
Compartir en linkedin
LinkedIn