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Día mundial de la docencia: el valor de enseñar sobre renovables para un futuro más verde con Design for Change

Día mundial de la docencia: el valor de enseñar sobre renovables para un futuro más verde con Design for Change

Este Día mundial de la docencia queremos destacar el valioso rol que cumplen en las aulas aquellos docentes que apuestan por una enseñanza que pone en valor el papel de las energías renovables, como la eólica, para lograr un futuro más verde. Aprender y enseñar sobre sostenibilidad debería ser transversal en todas las etapas educativas.

Conversamos con Design for Change España, quienes reunieron a cuatro especialistas en educación que no solo tienen en común su pasión por la enseñanza, sino que utilizan la metodología Design for Change (DFC). Esta herramienta permite a niños, niñas y jóvenes –guiados por docentes– realizar proyectos de emprendimiento social en el marco de los ODS, para trabajar temas de sostenibilidad con impacto positivo real en el entorno. Con el objetivo de presentar una diversidad de puntos de vista sobre el rol docente y la enseñanza sobre renovables entrevistamos a cuatro docentes y profesionales de la educación:

Sergio García Díaz (Colegio Ntra. Sra. de la Consolación de Villacañas (Toledo), Eva Cazalla Sobrín (Colegio Santa Teresa de Jesús de Salamanca), Elena Martín Moreno (Colegio Jesuitinas María Reina (Madrid), Lucía González Navarrete (Natives) y Miguel Luengo Pierrard (Design for Change España).

¿Por qué es importante que los estudiantes de todas las etapas aprendan sobre sostenibilidad y energías renovables?

Sergio: Porque el cuidado del planeta depende de todos, no solo de gobernantes, profesionales y adultos. Debemos inculcar a los estudiantes que ellos tienen mucho que pensar y compartir. Debemos hacerles protagonistas cuanto antes del cuidado del planeta.

Elena: Porque son el futuro. Las generaciones futuras heredarán el planeta y sus problemas ambientales. Es esencial que los estudiantes adquieran conocimientos y habilidades para tomar decisiones responsables y contribuir a la preservación del medio ambiente.

Eva: Porque la creatividad, la osadía y el talento de nuestro alumnado es esencial para lograr un cambio de mentalidad en nuestra forma habitual de vida. Nuestros estudiantes no pueden esperar a ser el futuro, ellos son el presente de nuestro planeta y necesitamos que se pongan en acción. En este aspecto, ofrecerles formación específica sobre sostenibilidad y el uso de energías renovables se convierte en un aprendizaje fundamental, no solo para ellos, sino para toda la humanidad. Si alguien puede lograr unirnos en el cuidado de esta extraordinaria casa que es nuestro mundo, esos son los jóvenes.

Lucía: Necesitamos volver a entender y dar sentido a la palabra Humanidad. Nuestro propósito como seres humanos no es otro que amarnos y cuidarnos entre nosotros y para con el planeta que habitamos que es nuestra casa. Nos hemos desconectado de algo fundamental intrínseco a lo que somos: Naturaleza. Aprender sobre sostenibilidad es sinónimo de ser más humanos, más humildes y más honestos.

Miguel: Es necesario que las nuevas generaciones crezcan con unas nociones básicas del mundo, no solo teóricas sino prácticas sobre los aspectos que nos permitan avanzar como seres humanos. La sostenibilidad es básica, y la generación de energía mediante métodos amigables con el entorno también.

¿Cuál es el rol que deben tener los docentes en la promoción de un futuro más sostenible?

Sergio: Debemos estar formados con los ODS y su aplicación en el aula, debemos de ofrecer metodologías activas [como Design for Change] para generar en nuestros alumnos un pensamiento crítico, creativo y sensible a las necesidades de nuestro entorno, poniendo lo que aprendemos al servicio de la vida, al servicio del más necesitado.

Elena: Los docentes desempeñan un papel crucial en la promoción de un futuro más sostenible, ya que educan y moldean las actitudes, valores y conocimientos de las generaciones jóvenes, que serán quienes tomarán decisiones importantes en el futuro. La sostenibilidad a menudo requiere soluciones innovadoras. Los docentes pueden alentar a los estudiantes a ser creativos y a desarrollar habilidades de pensamiento crítico para abordar desafíos ambientales de manera creativa.

Eva: El horizonte de conseguir un futuro más sostenible brinda a los docentes la oportunidad de adoptar el rol de facilitadores. Dejamos atrás la mera transmisión de conocimientos para facilitar que nuestro alumnado sea el verdadero protagonista de su aprendizaje. Promover el gusto por la investigación, por el rigor científico y aprender a acoger la realidad que nos rodea con una mirada empática y crítica, llena de esperanza nuestro mundo. Ofrecer tiempos y espacios para que los estudiantes sueñen, diseñen y lleven a cabo sus propios proyectos transformadores garantiza que la educación que les ofrecemos sea de calidad y esté llena de calidez. Nuestra meta como educadores no puede ser formar jóvenes que buscan ser los mejores, sino que, unidos, buscan ser los mejores jóvenes para nuestra realidad mundial.

Lucía: Los docentes hoy en día sufren el síndrome de tener que “saber de todo”. A veces creen que deben ser expertos y expertas en todos los temas relacionados con la sostenibilidad, y eso resulta imposible. Los docentes deben generar y facilitar espacios de diálogos donde los jóvenes tengan la oportunidad de debatir, de hacer las preguntas que les lleven a entender, a conectar emocionalmente con todos estos retos. Deben ayudar a que cada joven identifique sus talentos y pueda ponerlos al servicio de su comunidad siendo un agente de cambio en activo.

Miguel: Lograr que el alumnado sienta curiosidad por profundizar en estos temas, y el camino no creo que sea por el conocimiento profundo –para poder enseñarlo– sino por una sensibilidad hacia el tema que permita “contagiar” las ganas de ir a buscar más información y convertirse –el alumnado– en agentes activos de cambio. Además, pueden servir de puentes entre el mundo educativo y el de las organizaciones que disponen de expertos y que están trabajando sobre el terreno en estos puntos.

¿Qué iniciativas dentro del espacio educativo crees que los docentes pueden promover para que los estudiantes tengan una participación activa en proyectos que promuevan las renovables como la eólica?

Sergio: Es muy importante poder trabajar en red y generar conexiones para conocer las realidades que hay en otros lugares y las posibles soluciones que se dan en cada una de ellas. También creo que es vital desarrollar proyectos de investigación reales que cubran las necesidades de nuestros alumnos y del mismo modo que les podamos dar la posibilidad de diseñar cambios para mejorar cambios en nuestro entorno. Para ellos es fundamental conocer qué ventajas y beneficios supone el tener parques eólicos, dónde se podrían instalar para sacar un mayor provecho, quién puede trabajar en ellos y qué estudios se necesitan para poder trabajar allí.

Elena: Promover la participación activa de los estudiantes en proyectos relacionados con la energía eólica y las energías renovables es una excelente manera de fomentar su interés en temas ambientales y tecnológicos. Los docentes pueden implementar proyectos de investigación relacionados con la energía eólica y otras fuentes de energía. También se pueden construir maquetas de aerogeneradores de forma que comprendan su funcionamiento, así como generar debates donde los alumnos piensen ventajas y desafíos de la energía eólica, de forma que se fomente el pensamiento crítico y la argumentación. Conocer parques eólicos locales o centros de energía renovable para que los estudiantes puedan ver de cerca cómo funcionan los aerogeneradores y hablar con expertos en el campo puede resultar una experiencia práctica valiosa.

Eva: La primera iniciativa siento que tiene como destinatarios a los propios docentes. Debemos dar un paso definitivo para que el desarrollo curricular de todas las asignaturas no sea algo aislado y los proyectos puedan quedar sentenciados a ser algo excepcional para el alumnado. Es el tiempo de abrir nuestras aulas al mundo, de que los alumnos aprendan en contacto con la naturaleza y de generar redes de cooperación con instituciones vinculadas al cuidado del medio ambiente. El aprendizaje ha de encontrar nuevos espacios dentro y fuera de los centros escolares. De esta manera, el alumnado sentirá que los saberes y destrezas que aprenden tienen sentido y su desarrollo y puesta en práctica a través de proyectos tienen un gran impacto en su realidad.

Lucía: Los docentes pueden acercar la comunidad local a los jóvenes. La propia comunidad local, con sus fortalezas y debilidades, se convierte en aula, en escenario vivo para el aprendizaje, y desde ahí, los jóvenes conectan, establecen un vínculo y actúan. Los docentes deben facilitar ese aprendizaje basado en proyectos que impactaN de forma directa en la comunidad donde está ubicada la escuela.

Miguel: Uniendo al alumnado con las organizaciones que están trabajando en ello. Es una gran oportunidad de conectarles con la realidad, y que a su vez los jóvenes se conviertan en dinamizadores dentro de sus casas.

¿Qué rol crees que deben tener los jóvenes y estudiantes en la promoción de la importancia de las en energías renovables, en concreto la eólica, para frenar el cambio climático? ¿Cómo pueden alzar su voz?

Sergio: Creo que es fundamental hacer conscientes a todos los ciudadanos –y no solo a los alumnos– de la importancia del cuidado del planeta. Todo está conectado, y si queremos aire puro y en movimiento constante, es necesario que seamos capaces de cuidar el medio ambiente en su totalidad. Los alumnos deben ser parte activa en la toma de decisiones a la hora de pensar cómo podemos reciclar y hacer un buen uso de las energías renovables. Creo que debemos pedirles que reflexionen y compartan sus ideas sobre el cambio climático con nosotros, los adultos. Afortunadamente en los colegios hemos optado por esta opción y no hacemos nada sin contar con sus aportaciones, ideas y sugerencias y es de esta manera cuando juntos nos ponemos a trabajar para mejorar nuestro entorno.

Elena: Los estudiantes desempeñan un papel crucial en la promoción de la importancia de las energías renovables, como la energía eólica, para frenar el cambio climático. Los jóvenes pueden comenzar por informarse sobre las energías renovables y comprender los beneficios que ofrecen en términos de reducción de emisiones de Gases Efecto Invernadero (GEI). Ellos pueden compartir esta información con sus compañeros, amigos y familiares para aumentar la concienciación sobre el tema. Es posible también organizar charlas, talleres y eventos educativos para informar sobre las energías renovables y cómo pueden contribuir a la mitigación del cambio climático a nivel individual y comunitario.

Eva: Los jóvenes que actualmente tenemos en los centros escolares conviven en un mundo digital y globalizado. Por un lado, tienen acceso directo e inmediato a todo tipo de datos e información. Esto facilita que puedan conocer con todo detalle la importancia del uso de las energías renovables para el cuidado de la Tierra. Por otro lado, los centros escolares podemos convertirnos en la cantera de una nueva generación de “influencers” que utilizan las redes sociales para poner de moda un tipo de vida sostenible, respetuosa con el medio ambiente y que dé a conocer de una manera directa y creativa los beneficios del uso de la energía eólica y de otras energías renovables.

Lucía: Los jóvenes pueden ser esos pensadores radicales y agentes de cambio que nos aporten una nueva forma de entender el mundo y construyan futuros sostenibles para todos y para todas. Desde muy pequeños contribuyen a hacer de este mundo un lugar mejor. Deben ser el motor y el vector del cambio.

Miguel: Los jóvenes tienen la oportunidad de estar mucho más conectados, mediante la tecnología, de manera global; y por tanto percibir de una manera directa el efecto que el cambio climático está teniendo. Y ya lo están haciendo, son esos agentes de cambio que comienzan en sus casas, y además van utilizando sus propios medios para contarlo al mundo. Los adultos tenemos que dar visibilidad a sus planteamientos y escucharlos para identificar las posibilidades de mejora que nos están planteando.

¿Consideras que es importante incluir la perspectiva local y cultural en la enseñanza de las energías renovables como la eólica?

Sergio: Por supuesto que sí. Creo que no debemos centrarnos solo en los contenidos curriculares y debemos dar paso a contenidos que, por la razón que sea, son importantes y necesarios para el cuidado del planeta. En este sentido, es fundamental que cada uno en su cole, barrio o municipio sea consciente de dónde vive, cómo vive y qué está dispuesto a hacer para mejorar y cuidar el planeta.

Elena: Sí, claramente. Al incluir la perspectiva local y cultural en la enseñanza de las energías renovables, se asegura que las soluciones energéticas sostenibles sean relevantes, efectivas y respetuosas con las comunidades y el entorno en el que se implementan. Esto no solo facilita la aceptación de estas tecnologías, sino que también contribuye a un desarrollo sostenible más equitativo y respetuoso con las diversas culturas y contextos que existen en todo el mundo.

Eva: Todo lo que facilite al alumnado a tener una visión amplia de las energías renovables es importante. Conocer de primera mano su realidad local y visitar centros e instituciones que promuevan el uso de la energía eólica motivará que estas formas de energías comiencen a formar parte de la cultura juvenil y no les sea algo ajeno a sus vidas.

Lucía: En cualquier temática relacionada con la sostenibilidad, la dimensión cultural y propia de cada comunidad local adquiere una importancia mayor. Podemos encontrar tantas realidades como escenarios para transformaciones sostenibles.

Miguel: Seguramente por el impacto local de este tipo de energías, efectivamente es necesario incluir estos aspectos de forma transversal.

¿Qué opinas sobre dar visibilidad de empleos verdes en las escuelas?

Sergio: Son muy necesarios, pues nos ayudan a ser más resilientes con el cambio climático. Necesitamos que cada vez haya más empleos verdes, a poder ser remunerados, ya que en ocasiones esta función la delegamos en los abuelos, que por ejemplo cuidan y nos ayudan con el huerto escolar.

Elena: Creo que es una estrategia efectiva para educar y empoderar a las nuevas generaciones, en relación con la importancia de la sostenibilidad y para prepararlos para un futuro en el que la sostenibilidad desempeñará un papel fundamental en la economía y la sociedad. Esto puede ayudar a cultivar una fuerza laboral comprometida con la protección del medio ambiente y la construcción de un futuro más sostenible.

Eva: El mundo de nuestros jóvenes está en constante cambio y para la recuperación de nuestro planeta serán necesarios nuevos perfiles laborales como son los empleos verdes. Conocerlos y tomar conciencia de su aportación al cuidado de la Tierra hará que los jóvenes puedan contemplar este futuro laboral como propio.

Miguel: Sabemos que los empleos están cambiando y los centros educativos son clave para difundir las nuevas posibilidades, no es que tengan que formar a trabajadores, aunque si dar visibilidad a las oportunidades.

¿De qué manera la educación en energías renovables puede preparar a los estudiantes para futuras carreras profesionales relacionadas con la sostenibilidad y la tecnología para construir un futuro más verde?

Sergio: Como he comentado antes, todo está conectado y creo que de manera global se debería trabajar la educación en energías renovables en todos los centros educativos y universidades, para saber contribuir a la mejora y cuidado del medio ambiente. Y como digo, lo debemos hacer dando protagonismo a los estudiantes, creando foros de discusión y reflexión donde sus aportaciones se escuchen, donde sus observaciones y prototipos no se queden en un sueño sino en una realidad. Creo que los gobiernos deberían reconocer el trabajo de los estudiantes emprendedores que ponen sus capacidades para crear un planeta más sostenible.

Elena: La educación en energías renovables es esencial para preparar a los estudiantes para futuras carreras profesionales relacionadas con la sostenibilidad y la tecnología en la construcción de un futuro más verde. Les brinda conocimientos, habilidades y una comprensión profunda de los problemas y soluciones sostenibles, lo que los convierte en agentes de cambio en la lucha por un mundo más sostenible. La educación en energías renovables a menudo fomenta la colaboración interdisciplinaria, ya que se necesita una variedad de habilidades y conocimientos para abordar los desafíos de la sostenibilidad. Esto prepara a los estudiantes para trabajar en equipos diversos y resolver problemas complejos.

Miguel: En la medida en la que se sea sensible hacia esta temática y se tenga mayor conocimiento y posibilidad de interacción, está claro que se facilitará que más jóvenes puedan seguir con estudios relacionados con el tema.

¿Crees que la eólica pone a disposición trabajos atractivos para los jóvenes de ahora? ¿Por qué?

Sergio: Pienso que gran parte de los ingenieros e informáticos tienen sus ojos en la mejora del medio ambiente y sus miradas están encaminadas a trabajar en este sector. estos primeros serán la punta de la flecha para que otros se sientan motivados a realizar estos trabajos. Por eso pienso que es muy importante dar a conocer qué requisitos se necesitan para poder trabajar en este sector.

Elena: La industria eólica puede ofrecer oportunidades atractivas para jóvenes interesados en la sostenibilidad, la tecnología y la energía renovable. Trabajar en la energía eólica puede proporcionar a los jóvenes la satisfacción de contribuir a la lucha contra el cambio climático y a la transición hacia un futuro más sostenible.

Eva: Cuando nuestros alumnos cursan bachillerato y los acompañamos en la toma de decisión sobre su futuro académico y profesional, sería de gran valor para ellos, y para el futuro de la humanidad, que les mostráramos la posibilidad de optar por formaciones universitarias relacionadas con las energías renovables y les diéramos a conocer los diferentes roles profesionales que podrían desarrollar, por ejemplo, en el campo de la energía eólica. Los jóvenes son soñadores por naturaleza, por ello, ofrecerles un posible futuro en el que ellos puedan convertirse en guardianes de la Tierra a través de su vida laboral sería una aventura apasionante que muchos podrían determinarse a vivir.

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