La eólica se ha convertido en una energía madura y consolidada en nuestro país hasta el punto de liderar el mix eléctrico español con el 23% de toda la generación en 2024. Hay muchos motivos que nos están llevando a un futuro de energía limpia y verde, pero la apuesta de la energía eólica por la innovación y el desarrollo tecnológico es una de las principales palancas de este crecimiento.
La inversión en I+D+i resulta imprescindible para cualquier sector que quiera mantener su posición en un mercado cada vez más globalizado y en el que no dejan de surgir nuevos competidores.
En este sentido, el sector de la energía eólica ha identificado seis retos esenciales. Os los explicamos a continuación:
1. Optimización del coste de la energía, también llamado LCOE (siglas en ingles de Levelized Cost of Energy), Básicamente es una manera de calcular cuánto cuesta producir electricidad con una tecnología determinada durante toda su vida útil. Aquí se incluyen costes como los siguientes:
- Diseño y fabricación de componentes.
- La logística y el transporte de dichos productos.
- El montaje de los componentes.
- El mantenimiento de las infraestructuras eólicas.
Una de las prioridades es limitar la dependencia de las tierras raras y de otros materiales críticos cuyo abastecimiento no está garantizado por las tensiones geopolíticas. Igualmente es importante avanzar hacia soluciones compatibles con la diversidad meteorológica y climática de nuestro país, así como la fabricación de componentes cada vez más grandes y ligeros a través de procesos de fabricación avanzados y automatizados.
2. Integración en red
Este término se refiere a la conexión de la energía generada por los aerogeneradores a la red eléctrica. Una de las mayores dificultades en este sentido es que el viento no sopla siempre de la misma manera. Los parques eólicos se adaptan al recurso gracias a tecnologías que permiten:
- Regular la frecuencia y la tensión.
- Prever cuándo habrá más o menos viento.
- Participar en servicios que ayudan a mantener el equilibrio del sistema.
3. Operación y mantenimiento (O&M), extensión de vida y repotenciación
Este es el conjunto de tareas que garantiza que los aerogeneradores van a funcionar de manera correcta a lo largo de su vida útil. En este sentido, se está trabajando con soluciones de digitalización y de inteligencia artificial capaces de adelantarse al fallo y de simular condiciones reales. Otra cuestión importante es la repotenciación. En este sentido, siempre conviene evaluar de manera adecuada cuándo ha llegado el momento para sustituir un aerogenerador por otro más moderno y potente.
4. Eólica marina
El desarrollo de la energía eólica marina flotante representa una de las grandes oportunidades estratégicas para España en la transición energética. No solo contribuirá de forma decisiva al cumplimiento de los objetivos climáticos nacionales y europeos, sino que generará un nuevo motor económico para las regiones costeras y para la industria nacional. Se estima que sólo el despliegue de los primeros 3 GW previstos por el PNIEC para 2030 podrá generar hasta 7.500 empleos adicionales en nuestro país. Además, ofrecerá una oportunidad única de reactivación económica en zonas tradicionalmente vulnerables, proporcionando proyectos de transición y progreso allí donde más se necesitan.
5. Sostenibilidad y economía circular
El desmantelamiento, reciclaje y reutilización de los aerogeneradores y de sus componentes, principalmente las palas de los aerogeneradores, cuando llega el final de su vida útil necesitan respuestas sostenibles desde el punto de vista de la generación de residuos, pero también es una oportunidad para el avance de la economía circular. Ya existe una iniciativa pionera, como es la planta de reciclaje de palas de EnergyLoop en Cortes (Navarra).
También se debe seguir trabajando en nuevas soluciones para aminorar el impacto ambiental y la mejora de la integración paisajística y social, principalmente para la detección de aves y quirópteros y la realización de las medidas correctoras y mitigadoras necesarias.
Por último, el sector debe seguir avanzando en la reducción de la huella de carbono a lo largo de toda la cadena de valor.
6. Hibridación y almacenamiento
La integración de los parques eólicos con otras tecnologías renovables y con sistemas de almacenamiento de energía es sin duda imprescindible para mejorar la gestión y la solidez de todo el sistema energético. Dichos sistemas de almacenamiento están diseñados para recoger el excedente energético cuando se está produciendo más electricidad de la que se necesita. Cuando el escenario es el contrario y la generación no cubre la demanda, la energía almacenada puede emplearse para paliar este déficit. Por eso, almacenar la energía eólica en baterías o transformada en hidrógeno verde abre nuevas posibilidades necesarias para la descarbonización.
La hibridación de renovables y la mejora del almacenamiento requieren, además, el desarrollo de soluciones integradas que optimicen la operación combinada y el seguimiento del conjunto del sistema. Debemos tener siempre en mente que España cuenta un mix eléctrico compuesto por multitud de energías, y la clave para descarbonizar todo este mix pasa por conectar la generación renovable, el consumo inteligente y la estabilidad del sistema eléctrico. La tecnología será sin duda esencial si queremos llegar a la meta.



